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El acero desviado: la prueba estadística de que la defensa comercial en Colombia sigue siendo necesaria


En marzo de 2018, Estados Unidos impuso aranceles del 25% al acero chino bajo la Sección 232, buscando proteger su industria siderúrgica de una sobreproducción global que China no logra absorber internamente. La medida funcionó en su objetivo inmediato: las exportaciones chinas de acero hacia el mercado estadounidense cayeron de forma sostenida. Pero el excedente no desapareció, se redirigió. Las estadísticas espejo ―la comparación entre lo que un país declara exportar y lo que su socio comercial declara importar― muestran que, a partir de ese mismo año, Colombia comenzó a recibir un volumen de acero chino sistemáticamente mayor al que Beijing reporta haber enviado. El caso del acero no es un episodio aislado: es la evidencia cuantitativa de un patrón que hoy amenaza a cualquier industria colombiana sin instrumentos de defensa comercial activos.


Los datos de UN Comtrade para las partidas HS 72 y 73 (2015-2024) documentan el fenómeno con precisión. Entre 2015 y 2019, las exportaciones chinas de acero hacia Estados Unidos cayeron 48%, mientras que las importaciones colombianas declaradas de acero de origen chino crecieron 86% entre 2015 y 2022. El punto de inflexión es 2017: hasta ese año la brecha espejo era positiva (Colombia declaraba recibir menos de lo que China decía exportar), pero a partir de 2018 se invierte de forma abrupta y se mantiene negativa de manera sostenida, con un promedio de -US$929 millones anuales entre 2018 y 2023 y un pico de -US$1.361 millones en 2022. Esta brecha invertida no corresponde a subfacturación clásica, sino a triangulación: el acero chino llega reembarcado o mínimamente transformado a través de terceros países, principalmente México (+58% como proveedor de acero a Colombia en el mismo período) y Ucrania (+106%), que absorben el arancel estadounidense y reexportan hacia mercados sin barreras equivalentes. 


El fenómeno no se limita al acero ni a un solo país. Cuando se analiza el comercio total entre China, México y Colombia, la brecha espejo se mantiene y se amplía: en 2024 México declaró recibir US$39.200 millones más en manufacturas chinas de los que China reportó haber exportado, y Colombia registró una brecha de US$17.100 millones, con un promedio de -US$15.100 millones anuales entre 2018 y 2024. Este comportamiento coincide con la deflación industrial china, cuyo índice de precios al productor lleva dos años consecutivos en terreno 


negativo (-0,3% en 2024), lo que intensifica la necesidad de Beijing de colocar excedentes de manufactura en mercados con menor capacidad de contención. El acero, con un marco de defensa comercial relativamente consolidado -aranceles, salvaguardias y monitoreo activo-, sigue mostrando fugas estructurales pese a la protección; el resto de la industria manufacturera latinoamericana, con instrumentos mucho más débiles o inexistentes, está aún más expuesta.


Para los clientes de sectores con exposición a manufactura china -autopartes, textiles, calzado, electrodomésticos, cosméticos, entre otros- el caso del acero debe leerse como una advertencia y no como una anécdota sectorial. Si incluso una industria con aranceles vigentes y trazabilidad activa presenta brechas espejo sostenidas de esta magnitud, los sectores sin medidas de defensa comercial comparables enfrentan un riesgo aún mayor de desplazamiento, subfacturación y pérdida de participación de mercado frente a productos triangulados. La recomendación para la nueva administración -y para los gremios que representan a estas industrias- es clara: mantener y fortalecer los instrumentos de defensa comercial existentes, extender el monitoreo de estadísticas espejo a partidas arancelarias hoy sin vigilancia, y anticipar que la presión exportadora china, impulsada por su deflación industrial interna, no dará tregua en los próximos años. Bajar la guardia en este momento no es una opción neutral: es abrir la puerta a que el mismo patrón que hoy afecta al acero se replique, sin freno, en el resto del aparato productivo nacional.


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Referencias 


División de Estadísticas de las Naciones Unidas. (2026). UN Comtrade Database (API v1) [Base de datos en línea]. https://comtradeplus.un.org/


Fondo Monetario Internacional [FMI]. (2026). International Financial Statistics (IFS) [Base de datos en línea]. https://data.imf.org/


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